La era de las apariencias
En la era de la exposición, siento que cada vez me gusta menos exponerme, me cuesta más. Mostrar a qué me dedico o explicar cómo trabajo en terapia, ¿por qué hacerlo? Parece que si no estás en redes no existes, es como si no te vieran. Veo que todo es un expositor de terapias, de enfoques, de métodos mejores (o peores), todo es un escaparate, un mercado virtual. No quiero formar parte de ello.
Por otra parte, veo que las personas (terapeutas) que mejor me han acompañado a mí en terapia no están en redes, o al menos no tienen una presencia activa. De hecho, ahora que lo escribo, siento más congruencia en ello, que en el hecho de estar permanentemente mostrándote en publicaciones, reels, vídeos, etc.
Busco un punto intermedio, un equilibrio que me identifique a mí. Quizá sea este blog, una ventana en la que escribir sobre temas relacionados con el bienestar personal, el autoconocimiento, la terapia Gestalt, el método Bonny de GIM. O quizá no.
Voy a probarlo, voy a experimentarlo, como propongo a las personas que vienen a terapia conmigo: accionar, impulsar, experimentar, experienciar, sentir, equivocarse… o no.

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