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La era de las apariencias

En la era de la exposición, siento que cada vez me gusta menos exponerme, me cuesta más. Mostrar a qué me dedico o explicar cómo trabajo en terapia, ¿por qué hacerlo? Parece que si no estás en redes no existes, es como si no te vieran. Veo que todo es un expositor de terapias, de enfoques, de métodos mejores (o peores), todo es un escaparate, un mercado virtual. No quiero formar parte de ello.

Por otra parte, veo que las personas (terapeutas) que mejor me han acompañado a mí en terapia no están en redes, o al menos no tienen una presencia activa. De hecho, ahora que lo escribo, siento más congruencia en ello, que en el hecho de estar permanentemente mostrándote en publicaciones, reels, vídeos, etc.

Busco un punto intermedio, un equilibrio que me identifique a mí. Quizá sea este blog, una ventana en la que escribir sobre temas relacionados con el bienestar personal, el autoconocimiento, la terapia Gestalt, el método Bonny de GIM. O quizá no.

Voy a probarlo, voy a experimentarlo, como propongo a las personas que vienen a terapia conmigo: accionar, impulsar, experimentar, experienciar, sentir, equivocarse… o no.

Es un espacio sagrado

Es un espacio sagrado. El encuentro terapéutico implica búsqueda y acompañamiento. Uno quiere encontrar y el otro acompaña, aquí radica mi trabajo; yo te acompaño para que aprendas a mirarte, a reencontrarte. Empieza un camino que sólo se puede recorrer con confianza y valentía. Puede que llegues a mi consulta con un dolor, con una duda, con una tristeza o un desconcierto. Puede que vengas buscando un antídoto, una medicina, una respuesta rápida con la que puedas dejar de sufrir. No hay pastilla, ni remedio fácil, sólo una senda hacia a ti mismo. Yo me ofrezco a acompañarte, hacerte propuestas para que puedas mirarte más ampliamente. Las respuestas… las respuestas sólo las tienes tú, en algún lugar, en tu interior.

Te confieso que yo sigo yendo a terapia. También superviso mis casos; acompañar a otras personas es un trabajo delicado de artesanía y ME APASIONA.

Música para viajar al interior

¿Qué es el Método Bonny de GIM?

Recuerdo estar tumbado sobre una esterilla, tener los ojos cerrados y empezó a sonar aquella pieza (tiempo después supe que eran las Danzas sacras y profanas, de Debussy). Nunca antes había escuchado la música de aquella manera y… ¡cómo me tocaba!, no sólo entraba por los oídos, sentía mi pecho vibrar y mi mente desplegaba imágenes y sensaciones difíciles de explicar. Parecía mágico y sanador. Fue durante mi formación como musicoterapeuta cuando me hablaron del Método Bonny de BMGIM (Guided Imagery and Music) y… bueno… no tardé en empezar la formación gracias al Atlantis Institute (EEUU) y la Asociación Catalana de Musicoterapia. Siete años después aquí estoy; lo que me parecía mágico ahora me parece natural y muy saludable y el método no deja de sorprenderme con cada paciente con el que lo aplico.

El Método Bonny de Música e Imagen Guiada (BMGIM) fue creado por Helen Bonny, una musicoterapeuta que empezó a trabajar en el Centro de Investigaciones Psiquiátricas de Maryland con un equipo interdisciplinar, en los que estaban personas como el psiquiatra Stanislav Grof, el psicólogo Walter Phanke, el Dr. John Lilly o la arterapeuta Joan Kellogg, entre otros investigadores. El núcleo de las investigaciones era la psique y los estados no ordinarios de conciencia. Bonny se dedicó a observar cómo reaccionaba el ser humano ante la escucha musical en un estado no ordinario de conciencia, de qué manera se hacía presente el inconsciente y cómo se podía aprovechar aquel material para mejorar la calidad de vida del paciente. En los años setenta, Bonny puso los fundamentos de lo que después se llamaría el Método Bonny de BMGIM (BMGIM). Actualmente, es uno de los cinco modelos oficiales de Musicoterapia reconocidos por la Federación Mundial de Musicoterapia (WMFT).

En BMGIM el terapeuta es el “guía” y el paciente “el viajero”. La elección de la música es crucial para acompañar y facilitar los diversos estados psicológicos que son alcanzados durante la sesión. Bonny sabía que la música no era un simple acompañamiento, sino que sostenía al viajero y de hecho le ayudaba, el componente musical guía la experiencia que vive el viajero.

“Confía en la música. Ella aporta la estructura sobre la experiencia que se va a desplegar. No analices demasiado pronto, en la sesión o fuera de ella. Tómate un tiempo para obtener una imagen entera de lo que la psique está intentando decir en su integridad” (Bush et al, 1999, citado en Bruscia y Grocke, 2002). 

El viajero explora material de su inconsciente a través de la música y el guía simplemente escucha el relato del paciente. Acompaña y orienta, pero no dirige. Es un método muy efectivo para poner a la persona en contacto consigo misma, justo en un momento en el que estamos invadidos de estímulos externos.

¿Por qué te puede interesar?

El método se puede poner en práctica en adultos y también hay adaptaciones para niños. Especialmente es efectivo para superar bloqueos emocionales, estrés, ansiedad, duelo, casos de abuso, adicciones, trastornos de la alimentación. También es utilizado para el crecimiento personal; en personas que quieren un cambio en sus vidas, para desarrollar la creatividad, la intuición y es un método que aumenta la conciencia de la estética, sobre todo vinculada a la apreciación de la música. Y es que la música llega a lugares a los que no se puede acceder mediante la palabra.

¿Cómo encontrar a un terapeuta BMGIM?

La Association for Music and Imagery (AMI) recoge en su página web el registro de terapeutas BMGIM acreditados y que han completado la formación y todos los requisitos para llegar a ser fellow de BMGIM. Si estás interesad@ en recibir terapia BMGIM puedes acceder con este enlace al registro y comprobar si hay algún terapeuta acreditado en tu comunidad.

Aplicaciones

BMGIM se utiliza en muchos marcos sanitarios y hospitalarios (p. ej. en pacientes con fibromialgia, Parkinson, adicciones, trastornos alimentarios, ansiedad, depresión, conducta obsesiva y compulsiva, dolores crónicos, etc.) y con individuos y grupos en diversos procesos de transformación (p. ej. transiciones vitales, autoexpresión y empoderamiento, coaching y orientación vocacional). 

No obstante, BMGIM está contraindicado para personas con:

  • Rasgos psicóticos.
  • Daño o lesión cerebral que impida el procesamiento de lo que emerge en la sesión.
  • Problemas en el entendimiento de símbolos y metáfora.

La mayoría de los pacientes en BMGIM experimentan una mayor conciencia sobre su crecimiento personal o espiritual. Algunos pacientes comentan que el proceso BMGIM trabaja más holísticamente que la terapia verbal y otros dicen que permite resolver los asuntos más rápido que la terapia verbal. BMGIM permite acceder a zonas poco exploradas de nuestra psique de una manera segura que hace aflorar nuevas percepciones.

Pau Català

Musicoterapeuta, formado en psicoterapia BMGIM

Un buen día

Un buen día decides cambiar. Despojarte de lo viejo, mudar de piel, abrir nuevas puertas. Éste es el inicio. El principio de un camino que, confío, traerá alegrías a mí y a mucha gente.

Me despido de mi web en SONAMUSICOTERAPIA.COM. Compañeros de trabajo, del networking en el que estoy (BNI Class) me repiten… «Pau lo que haces vale la pena, pero queremos verte! Quién mejor que tú para ofrecer tu trabajo y dar confianza».

Todo el que se decide iniciar un proceso personal busca a alguien a quien confiar. Yo mismo he sido muy selectivo cuando he escogido terapeuta. Éste es el inicio de PAUCATALATERAPEUTA.COM. Aquí me puedes ver y, aunque las cámaras no son mi fuerte, era la única manera de que me vieras.

Un buen día decides cambiar y la ilusión te inunda.

En las próximas semanas iré incluyendo algunas entradas de mi antiguo blog que no me gustaría quedarán en el olvido. Quedarán recogidas en este nuevo blog.

Pau Català